Punzón profesional de relojero
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Punzón profesional de relojero

5,60 €

Punzón profesional en acero inoxidable con doble punta. Zona moleteada para un agarre óptimo al ajustar correas de cuero o silicona.

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El punzón de colocación profesional de relojero es la herramienta de trabajo para extraer y montar pasadores con rapidez. Con su mango moleteado antideslizante y dos puntas intercambiables —horquilla plana y punta fina recta— cubre prácticamente cualquier configuración de pasador.

Descripción del producto

El punzón se articula en un mango con dos extremos distintos. Un lado termina en horquilla plana: la muesca en V engancha el hombro del pasador en la unión correa-caja, lo comprime hacia dentro y libera la correa. El extremo opuesto lleva una punta fina recta para barras rectas (Swatch, Flik Flak), pasadores con brida y hombros de pasador en asas estrechas donde la horquilla no entra.

El moleteado del cuerpo no es estético: aporta agarre seguro incluso con dedos algo grasos. Los dos cabezales son intercambiables: cuando una punta se deforma, se sustituye y se prolonga la vida útil.

Especificaciones técnicas

  • Tipo: punzón profesional con dos puntas intercambiables
  • Punta 1: horquilla plana (muesca en V) para pasadores con hombro
  • Punta 2: punta fina recta para barras rectas y accesos estrechos
  • Mango: moleteado integral
  • Material: puntas de acero inoxidable, cuerpo mecanizado
  • Pasadores compatibles: con hombro, rectos, con brida
  • Correas compatibles: piel, silicona, caucho, NATO, textil, eslabones metálicos con pasador
  • Puntas reemplazables

Cuándo utilizarlo

El útil cotidiano para colecciónistas que cambian a menudo de correa, joyeros que gestionan mostrador, talleres de reparación y todo aquel que ha intentado un cambio con un cuchillo de cocina. Las dos puntas se adaptan a relojes modernos con pasadores ocultos y a buceadores de los 70 con asas estrechas.

No es para pulseras atornilladas (Rolex Oyster, ciertas Omega, Breitling) — eso es BERGEON 7260. Tampoco es un botador para pasadores de fricción en eslabones metálicos.

Modo de empleo

  1. Reloj boca abajo sobre almohadilla blanda.
  2. Sujetar firmemente la caja.
  3. Para pasador con hombro: horquilla entre correa y asa, enganchar la muesca en el hombro.
  4. Presionar paralelo al pasador hasta que la punta retroceda; levantar la correa.
  5. Para barras rectas (Swatch, Flik Flak): punta fina de un lado y empujar al otro.
  6. Al montar: un hombro en el orificio, comprimir el segundo con la horquilla, dejarlo entrar con clic.
  7. Tirar suavemente para comprobar el encaje.
  8. Cuando una punta se desafila o se dobla: desenroscarla y sustituirla.

Calidad y origen

Fabricado en estándar de taller: acero inoxidable templado en las puntas, cuerpo macizo. El sistema de cabezales intercambiables sigue la lógica de Bergeon y Boley en gama alta. Con buen cuidado, años de servicio.

FAQ

¿Realmente se cambian las puntas?

Sí, ambos cabezales se desenroscan y aceptan recambios (a parte).

¿Sirve en Rolex?

No. Oyster/President/Jubilee son atornilladas — BERGEON 7260. Sí funciona en Oysterflex de caucho y en correas de piel con pasadores.

¿Diferencia con el punzón de precisión?

El de precisión es esbelto y monobloque, para uso doméstico. El profesional lleva moleteado, puntas intercambiables y aguanta uso diario en taller.

Consejos prácticos del taller

Empezar siempre por el hombro del pasador más accesible: si el reloj tiene asas asimétricas, una cara cede antes que la otra y conviene atacar primero la fácil. Una vez liberada una cara, la correa se inclina y abre el acceso al segundo hombro. No conviene forzar nunca: si el pasador no cede, retirar la punta, comprobar la alineación de la muesca y volver a entrar. La fuerza bruta dobla la horquilla y daña la correa.

En correas de piel rígidas, ablandar la zona del pasador con un dedo durante unos segundos facilita el deslizamiento de la horquilla. En correas de caucho, un toque de talco en la cara interior reduce la fricción. En asas niqueladas pulidas, colocar una cinta adhesiva temporal sobre el flanco interior protege del posible resbalón. Estos pequeños hábitos marcan la diferencia entre un cambio limpio y un asa rayada.

Las puntas se almacenan mejor en un pequeño organizador con compartimentos identificados. Cuando se nota que la horquilla "patina" sobre el hombro sin engancharlo, la muesca está desafilada: tocar levemente con una piedra fina restaura el filo; si no, sustituir.

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