Este bloque soporte para reparación de pulsera de reloj es el pequeño accesorio de banco que convierte la frustrante extracción de un eslabón en una operación controlada de tres minutos. Sujeta una pulsera de acero de canto mientras se empuja un pasador a través de uno de sus eslabones, y es el compañero silencioso de todo botador y todo martillo de relojero.
Descripción del producto
El bloque tiene varias ranuras en la cara superior. Cada ranura acepta una pulsera de un grosor distinto y la mantiene perfectamente de canto, de manera que los orificios del eslabón quedan alineados con las ranuras de salida del bloque. Cuando se empuja o se golpea el pasador, este cae en la ranura inferior — sin atascos, sin pasadores doblados, sin marcas en la mesa.
La construcción evita que la pulsera ruede o se desplace al aplicar presión con el botador. Esa es la diferencia entre una extracción limpia y una frustrante: sin el bloque la pulsera gira, el botador resbala, el pasador queda a medias y el eslabón se daña. El bloque sirve también como apoyo blando para el fondo de la caja durante un cambio de correa, ya que la madera no raya un fondo pulido.
Especificaciones técnicas
- Tipo: bloque soporte para reparación de pulsera
- Material: madera (algunas versiones en plástico técnico)
- Superficie: varias ranuras para diferentes grosores
- Salida de pasador: ranuras pasantes alineadas con cada canal
- Compatible con: pulseras de acero con pasadores de fricción, moleteados o fendidos
- Pulseras compatibles: la mayoría de Seiko, Citizen, Tissot, Casio
- Incluido en: muchos kits completos de reparación de pulsera metálica
- Uso: accesorio de banco, en combinación con botador y martillo de relojero
Cuándo utilizarlo
Cada vez que una pulsera de acero deba acortarse, alargarse o repararse mediante extracción de pasadores: ajustar una pulsera recién comprada; liberar un pasador agarrotado; sustituir un pasador roto; trasladar un cierre de una pulsera a otra. También como soporte estable para la caja durante un cambio de correa y como zona limpia en la mesa.
No es para pulseras atornilladas (Rolex, ciertas Omega, Breitling) — necesitan el BERGEON 7260 y otro tipo de sujeción. Tampoco para correas de piel, caucho o silicona — ahí se trabaja con el punzón en la interfaz caja-correa.
Modo de empleo
- Colocar el bloque en una superficie plana y estable.
- Elegir la ranura cuyo ancho corresponda al grosor de la pulsera.
- Apoyar la pulsera de canto en la ranura, con el pasador a extraer sobre la salida.
- Observar la dirección de la flecha grabada dentro del eslabón.
- Introducir la punta del botador manual en el orificio del pasador.
- Golpear con el martillo de relojero con toques firmes y controlados hasta que el pasador caiga.
- Recogerlo en una bandeja pequeña para no perderlo.
- Retirar el eslabón, recomponer la pulsera y recolocar el pasador en sentido contrario.
Calidad y origen
Accesorio relojero presente en talleres desde hace décadas. La versión de madera utiliza maderas duras densas que absorben los golpes sin abrirse; las ranuras son CNC y se alinean exactamente con las salidas. Compañero barato pero imprescindible de cualquier botador. Duración de muchos años con uso normal; el único punto de desgaste son las ranuras, que pueden ensancharse con pulseras muy pesadas.
FAQ
¿Raya la pulsera?
No. La madera es más blanda que el acero y absorbe el contacto sin dejar marcas. Las versiones de plástico tampoco rayan.
¿Vale un martillo cualquiera?
Se recomienda un martillo de relojero — su cabeza y peso están pensados para estos trabajos finos. Un martillo de bricolaje es demasiado pesado.
¿Sirve para todas las pulseras?
La mayoría de pulseras de acero encajan en una de las ranuras. Las muy gruesas de buceo pueden necesitar una más ancha — comprobar el grosor antes de comprar.
Consejos prácticos
Si un pasador está agarrotado, una gota de aceite penetrante y unos minutos de espera lo desbloquean. Con pasadores moleteados es doblemente importante respetar el sentido de la flecha: contra el moleteado, el pasador no sale. Un pasador fendido viejo puede partirse — entonces se extraen sucesivamente las dos mitades. Guardar el bloque en seco; lijar con grano fino si las marcas del martillo molestan.